22 septiembre 2018

estuche (des)plegable

Después de casi dos años sin publicar en el blog me apetece mucho compartir contigo este paso a paso para la creación de una caja con los laterales de fuelle, un mecanismo que permite abrirla y cerrarla con una articulación parecida a un fuelle o inspirado en el origami. Hay diversas variantes de este original estuche. Aquí tienes la mía:

Se puede hacer del tamaño que se prefiera, aunque saber qué va a contener ayuda a decidir las medidas del estuche. Nosotros lo hacemos para que quepan cuatro o cinco lápices o bolis y algún útil más de escritorio como goma de borrar, clips, cutter o una pequeña regla.


Los materiales y herramientas que vamos a necesitar son:
  • Cartón gris de 2mm de grosor
  • Tela de encuadernación
  • Papel decorado (o liso)
  • Cola
  • Goma elástica
  • Cuenta de madera o botón (para el cierre)
  • Tijeras
  • Plegadera
  • Brocha para encolar
  • Regla
El punto de partida es construir dos ángulos rectos en forma de L que cuando estén unidos por la tela estarán articulados y formarán un estuche de planta cuadrada.

para construirlos cortamos dos bases de cartón de 18 cm de largo x 4 cm de ancho y dos laterales de 18 x 3,8 cm. ¿por qué esta diferencia de 2 mm en el ancho?
porque el calibre de los cartones es de 2 mm y los laterales se montan encima de las bases

la diferencia es tan pequeña que a mi me ayuda dejar escrito en los cartones
cuáles son las bases y cuáles los laterales

ponemos un poco de cola en el borde de los laterales y los pegamos sobre las bases

 ahora las dos L ya miden 4 x 4 cm
de esta manera cuando el estuche esté cerrado formará un prisma de planta cuadrada

para forrar necesitamos averiguar la cantidad de tela que necesitamos teniendo en cuenta que:
- entre las dos L dejaremos una separación equivalente al grosor del cartón (2-3 mm)
- arriba y abajo dejaremos un margen de 1,5 cm para poder girar la tela
- a derecha y a izquierda necesitamos tela suficiente para subir por fuera y luego bajar por dentro del lateral de la L
- una vez dentro, la tela se apoyará aproximadamente 1 cm en la base de la L

cortamos la pieza de tela que se necesita para forrar todo lo indicado

antes de encolar podemos dejar marcado con un lápiz donde pegar las piezas

encolamos toda la tela

colocamos una pieza

luego la otra, dejando una canal de separación equivalente al grosor del cartón (2-3 mm), este canal corresponde al centro exacto de la tela y es por donde se articularan las dos L que conforman la caja

una vez colocados los cartones procedemos a pegar el resto de la tela en su sitio,
con el pulgar la vamos subiendo progresivamente para que no se formen burbujas de aire

hacemos un corte minúsculo a continuación de la arista que forma la L, en los 4 extremos

es un corte mínimo, justo para separar la tela en 2

este pequeño corte nos permite girar ya la tela hacia dentro

con la plegadera llegamos mejor a los rincones

ahora cortamos la tela en linea recta (como si fuera la continuación del cartón)
y un poco al biés en los lados pequeños
en ningún caso llegamos a cortar hasta el cartón sino que paramos a unos 3 mm antes de tocarlo

pegamos los laterales pequeños de tela al cartón y estos 3mm que dejamos sin cortar nos sirven para forrar bien la esquina del cartón, empujando un poquito la tela para que se doble bien (como cuando forramos las unas tapas para un libro)

este es el aspecto que debe tener cuando tengas los dos laterales cortos pegados,
de momento seguimos dejando la tela que forrará el interior sin pegar

ahora cortamos el papel (decorado o liso) para hacer los fuelles que permitirán que el estuche se (des)pliegue, deben ser dos cuadrados de 10 x 10 cm
los doblamos por la mitad antes de encolarlos

les ponemos cola

y lo doblamos sobre si mismo

ahora le marcamos una pestaña en la base de 1 cm

marcamos a 1 cm de cada lateral

y hacemos una pestaña a cada lado también

ahora hacemos también un doblez en el centro (a 5 cm)

con la plegadera marcamos dos líneas, que van de la pestaña lateral al centro de la pestaña de base
estas líneas que formaran una V servirán para que se articulen los laterales del estuche

si todo ha ido bien tendría que tener este aspecto

ahora sólo queda cortar un pequeño triángulo en las esquinas de las pestañas

ya podemos pegarlos la estructura del estuche poniendo un poco de cola en las 3 pestañas

los colocamos en su sitio

repasando que queden bien pegados en las esquinas

así tienen que verse los laterales una vez pegados

ahora ya es hora de pegar la tela que habíamos dejado colgando

aplicamos la cola

y llevamos la tela hacia el interior

ya tenemos los dos lados pegados

las esquinas del estuche quedan así, con la tela tapando las pestañas

vamos a forrar el fondo del estuche,
tomamos medidas del largo y ancho cortamos un pedazo de papel o tela

encolamos y pegamos

repasamos que no queden burbujas y que los rincones estén bien adheridos

la estructura está terminada

cortamos un trozo de goma elástica de 30 cm

hacemos un agujero con el sacabocados en el centro de uno de los laterales

colocamos la goma (a la que le hemos hecho un pequeño nudo con los extremos)

añadimos un cuenta de madera, cristal o plástico

y ya tenemos nuestro estuche con laterales plegables o estuche de fuelle o estuche origami, puedes nombrarlo como más te guste

¡Espero que hayas disfrutado!

Como siempre si hay algún paso que no queda claro no tienes más que preguntar en los comentarios y responderé lo antes posible



07 diciembre 2016

del viaje, el vuelo II y III

Hay un reto para los que hacen libros de artista muy estimulante que consiste en encontrar la manera de reproducir una pieza única en una edición asequible al comprador -ya sea el coleccionista o el curioso que disfruta de los libros raros- sin traicionar el espíritu del libro original. Para mí se parece a la labor del traductor porque significa transportar un mensaje, una historia, una esencia, a otro lenguaje. Sacrificar materiales o procesos técnicos no debería llevarnos a la pérdida del carácter genuino de la pieza.

A este reto nos enfrentamos Javiera y yo cuando nos propusimos hacer una edición para coleccionista de nuestro Del viaje, el vuelo. Una edición con tiraje de 5 ejemplares muy cuidada, desde el papel hasta la impresión de las imágenes. Lo insacrificable: las tapas en forma de alas articuladas. Para no perder la calidad de las estampas originales los libros fueron impresos íntegramente en estampa digital gicleé en Tinta Invisible Edicions. La cuestión artesanal, manual, de la confección del libro también era algo a mantener pero volver a cortar y pegar todas las plumas una a una en las tapas era inviable así que reproducimos la textura de las alas mediante un gofrado realizado con plancha de fotopolímero y el contorno de las alas-tapas fue recortado a mano. El interior del libro lo convertimos en acordeón puesto que con la estampa digital ya no era preciso el papel vegetal entre cada pareja de grabado y dibujo.
Del mismo tamaño que el original, cuadrado.

Del viaje, el vuelo II

Estábamos tan orgullosas de nuestro libro alado y queríamos hacer que llegara a tanta gente que nos dimos cuenta que esta segunda versión seguía siendo cara para el bolsillo de a pie. Decidimos seguir traduciendo nuestra obra a un nuevo lenguaje, o dicho de otro modo, a materiales y técnicas que permitieran hacer un tiraje de 100 ejemplares sin alejarnos demasiado del original. En este caso estampamos las imágenes de los grabados en una tira de papel de 2 metros en offset digital que nos obligó a reducir algunos centímetros el tamaño del libro. Encargamos un troquel con el perfil de las alas abiertas, para no tener que cortar las 100 tapas a mano, e hicimos una nueva plancha de fotopolímero para gofrar las alas de las cubiertas, que sí fueron gofradas una por una por nosotras y que mantenían el sistema articulado de despliegue de la tapa-ala.

Del viaje, el vuelo III

Ambas versiones han sido expuestas junto al ejemplar único y original, en ferias (Arts LibrisMasquelibros, etc) y diversas exposiciones y festivales sobre libro de artista (Festival de libros ilustrados Como Pedro Por Mi Casa). Algunos ejemplares del tiraje para coleccionistas han sido adquiridos por particulares e instituciones (archivo de la Biblioteca de la Universidad Católica de Chile), lo cual nos complace y nos anima a seguir con nuestro trabajo.